Las imágenes no necesitan más explicaciones

Hoy se ha conocido la absolución de los tres menores de edad que fueron detenidos y juzgados bajo la grave acusación de atentado y desórdenes públicos a consecuencia de los sucesos producidos durante el Chupinazo de 2010 después de una vandálica carga de la Policía Municipal contra un grupo de personas que portaba una ikurrina en la calle Mercaderes.

El Equipo de Gobierno de UPN –entonces la alcaldesa era Yolanda Barcina- organizó una auténtica campaña de criminalización que culminó con una masiva redada en febrero de 2011, que dejó 12 detenidos, y el posterior juicio con las importantes acusaciones ya mencionadas.

Tal como mostraron los vídeos de los sucesos, la versión de la Policía Municipal no tenía nada que ver con lo realmente sucedido. La debilidad de tal versión ha quedado de manifiesto en la sentencia, que pese a la rotundidad de los atestados policiales al acusar, afirma que en ningún momento se ha acreditado la participación de los acusados.

Tras este montaje, uno más, vuelve a quedar clara la necesidad de poner freno al manejo que UPN hace de la Policía Municipal como policía política, utilización que viene de muy atrás y que, junto a ordenanzas funestas como la denominada “Pamplona por el civismo”, tan graves consecuencias ha tenido para los derechos y la libertad ciudadana en Iruñea.